En 1997 un grupo de madres que
daban el pecho a sus hijos decidieron reunirse
por primera vez para compartir sus
experiencias y resolver algunas dudas que
habían surgido durante la lactancia. De aquel
primer encuentro nació Do de Pit, un nombre
que es un juego de palabras: El do de pecho
que tienen los grandes cantantes de ópera y
que lo realizan para dar lo mejor de sí mismos
durante su actuación y el don que representa
para una madre dar el pecho. Porque dar el
pecho es el don que la naturaleza ha regalado
a las mujeres.Este grupo de madres nació
con el objetivo principal de ayudar a
difundir, mediante el testimonio, la lactancia
materna. Las madres nos reunimos cada semana y
atendemos a nuevas madres que llegan. Siempre
hay dudas por resolver. Cuando estas
inquietudes de las madres ya se han resuelto,
el grupo siempre tiene un tema concreto para
exponer.
Los temas siempre versan en torno al mundo
de la lactancia y el cuidado del bebé. Así,
por ejemplo, se tratan cuestiones como
conpatibilizar trabajo y lactancia, extracción
y conservación de leche, grietas...
De aquel primer encuentro de 1997 nació
también una gran amistad entre las madres
fundadoras, cuyos hijos tiene la misma edad y
están creciendo al unísono.
Do de Pit pretende ayudar a otras madres
para que esta etapa tan maravillosa que es la
lactancia resulte lo más placentera posible.
Para elo el grupo, además de las reuniones,
dispone de un servicio telefónico que está
atendido por las mismas madres el grupo, así
como un correo electrónico.
También, cuando el caso lo ha requerido, se
han hecho visitas a domicilio.
Como casos curiosos que se han resuelto
podemos mencionar el de una madre que, al
nacer su hijo prematuro, no pudo dar el pecho
porque tenía que atender a los otros hijos.
Esta madre, al salir del hospital con una
lactancia artificial establecida, acudió al
grupo a los dos meses preguntando si sería
posible dar el pecho. Se le aconsejó cómo
hacerlo (relactación) y consiguió que su bebé
dejase los biberones para ser alimentado en
exclusiva con leche materna.
Otro caso interesante que el grupo trató
fue el de una madre que tenía que viajar por
motivos de trabajo y le resultaba imposible
llevarse al bebé. Tenía una amiga que también
daba el pecho a su hijo de una edad muy
similar al suyo. Decidieron, después de
consultar al grupo, que la amiga amamantaría
al bebé mientras su madre estaba ausente, y
ésta se sacaría leche durante los días en que
estaba separada de su bebé para no perder la
producción. Fue una experiencia maravillosa
para todas.
El objetivo del grupo es ayudar a otras
madres a amamantar a sus hijos y se basa
sobretodo en el viejo refrán que dice: "Vale
más un gramo de madre que una tonelada de
obispo"
Ana Pacheco